Periodismo ciudadano, es la alternativa
Las coberturas periodísticas no son exclusividad de los medios de comunicación tradicionales, es posible hacer periodismo desde cualquier lugar y por distintos medios, más ahora que están a nuestro servicio las nuevas tecnologías de la información.
Entonces, ¿cuáles son los retos de las trabajadoras y trabajadores de la comunicación? Hay una respuesta: Hacer periodismo ciudadano en función del interés público.
Las historias, los hechos relevantes están allí, solo hay que contarlos y compartirlos con el resto del mundo.
Me presento como reportera digital. Periodismo alternativo al servicio de la gente.
domingo, 2 de agosto de 2009
jueves, 30 de julio de 2009
lunes, 29 de junio de 2009
Hablar y escribir bonito para estar bien
Quien tiene temor de hablar y escribir no puede ser periodista. Lo dijo Katty, secretaria de una revista. Ella va más allá. Cree que se debe hablar y escribir aunque disguste a alguien. “Y quien no quiera asumir ese riesgo que deje de ser periodista”, puntualiza.
Katty es una ciudadana, como miles, que se ocupa de sus necesidades cotidianas pero que opina con precisión sobre un problema que nos atañe, más en este momento, cuando investigar y criticar se ha convertido en una amenaza de vida para los periodistas.
Quedan pocos críticos honestos o se están extinguiendo. Da miedo hablar o escribir desde una postura independiente apegada al derecho de la libertad de expresión, con responsabilidad. Es más fácil reproducir las expresiones del amo antes que contradecirlo. Nada nos complica la vida si hablamos o escribimos solo de las bondades y maravillas que ocurren en las ciudades y provincias.
Hablar y escribir bonito, parece ser actualmente, la única garantía para trabajar y vivir en paz. Aquel que se atreva a cruzar la línea, a hacer lo contrario, corre el riesgo.
Katty es una ciudadana, como miles, que se ocupa de sus necesidades cotidianas pero que opina con precisión sobre un problema que nos atañe, más en este momento, cuando investigar y criticar se ha convertido en una amenaza de vida para los periodistas.
Quedan pocos críticos honestos o se están extinguiendo. Da miedo hablar o escribir desde una postura independiente apegada al derecho de la libertad de expresión, con responsabilidad. Es más fácil reproducir las expresiones del amo antes que contradecirlo. Nada nos complica la vida si hablamos o escribimos solo de las bondades y maravillas que ocurren en las ciudades y provincias.
Hablar y escribir bonito, parece ser actualmente, la única garantía para trabajar y vivir en paz. Aquel que se atreva a cruzar la línea, a hacer lo contrario, corre el riesgo.
sábado, 27 de junio de 2009
Solidaridad
Estudiantes de periodismo de la Universidad Técnica de Esmeraldas, Extensión La Concordia dan muestras de solidaridad al periodista Eduardo Vite, quien sufrió un atentado el jueves anterior.
La Concordia, junio 27 de 2009.
RECHAZO A ATENTADO CRIMINAL
La libertad de expresión y pensamiento es un derecho Constitucional y cualquier intento de coartar esta garantía que tenemos los ecuatorianos, debe ser rechazado de manera categórica.
Como estudiantes del Programa de Comunicación Social de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres, Extensión La Concordia, expresamos nuestra solidaridad y respaldo al Magíster y Periodista Profesional Eduardo Vite Benítez, quien fue víctima de un cobarde y vil atentado la noche del jueves último, en la ciudad de Esmeraldas, mientras salía de su lugar de trabajo cumpliendo con sus labores cotidianas; recibió un impacto de arma de fuego con la clara intención de asesinarlo.
Este hecho de barbarie y canibalismo contra la vida donde se intenta imponer la razón a través de la fuerza y las armas, merece el repudio de todos quienes pensamos que las ideas son las que mueven al mundo y no las máquinas.
Los estudiantes de Comunicación Social de La Universidad Luis Vargas Torres, Extensión La Concordia, exigimos a las autoridades competentes, se efectúen las investigaciones necesarias con la finalidad de determinar quién o quienes son los responsables de este atentado que pretendía acallar la voz de un profesional de la Comunicación.
Suscriben el documentos los estudiantes:
Aguirre Espinoza Karina. Angulo Delgado Lilian. Armijos Chamorro Sigifredo.
Andrade Carlos Eduardo, Avilés Andrade Mercedes Cuesta Tandazo Erick
Benalcázar Cortez Ángel Cobeña Cedeño Eufemia Domínguez Barreiro Angélica
Jama Sosa Yoniz Mato Cedeño Ivaldo Muñoz Tamayo Guillermo
Núñez Onofre David Proaño Gallo Luis Fernando Quiñónez Simisterra Gabriela
Rodríguez Colt Diana Rosado Delgado Lorena Sacón Loor José Alejandro
Tenorio Montaño Lewis Vargas Zambrano Deysi Santamaría Ana Freddy
Zavala Sol Sara Santos Cortez Jessenia
MCs. Fernando Andino
Coordinador
La Concordia, junio 27 de 2009.
RECHAZO A ATENTADO CRIMINAL
La libertad de expresión y pensamiento es un derecho Constitucional y cualquier intento de coartar esta garantía que tenemos los ecuatorianos, debe ser rechazado de manera categórica.
Como estudiantes del Programa de Comunicación Social de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres, Extensión La Concordia, expresamos nuestra solidaridad y respaldo al Magíster y Periodista Profesional Eduardo Vite Benítez, quien fue víctima de un cobarde y vil atentado la noche del jueves último, en la ciudad de Esmeraldas, mientras salía de su lugar de trabajo cumpliendo con sus labores cotidianas; recibió un impacto de arma de fuego con la clara intención de asesinarlo.
Este hecho de barbarie y canibalismo contra la vida donde se intenta imponer la razón a través de la fuerza y las armas, merece el repudio de todos quienes pensamos que las ideas son las que mueven al mundo y no las máquinas.
Los estudiantes de Comunicación Social de La Universidad Luis Vargas Torres, Extensión La Concordia, exigimos a las autoridades competentes, se efectúen las investigaciones necesarias con la finalidad de determinar quién o quienes son los responsables de este atentado que pretendía acallar la voz de un profesional de la Comunicación.
Suscriben el documentos los estudiantes:
Aguirre Espinoza Karina. Angulo Delgado Lilian. Armijos Chamorro Sigifredo.
Andrade Carlos Eduardo, Avilés Andrade Mercedes Cuesta Tandazo Erick
Benalcázar Cortez Ángel Cobeña Cedeño Eufemia Domínguez Barreiro Angélica
Jama Sosa Yoniz Mato Cedeño Ivaldo Muñoz Tamayo Guillermo
Núñez Onofre David Proaño Gallo Luis Fernando Quiñónez Simisterra Gabriela
Rodríguez Colt Diana Rosado Delgado Lorena Sacón Loor José Alejandro
Tenorio Montaño Lewis Vargas Zambrano Deysi Santamaría Ana Freddy
Zavala Sol Sara Santos Cortez Jessenia
MCs. Fernando Andino
Coordinador
viernes, 26 de junio de 2009
Un hecho condenable
Burló los intentos asesinos. Ha superado las barreras del miedo y de la inseguridad a las que cada día nos enfrentamos casi todos. Vive para contarlo.
Con valentía, Eduardo Vite Benítez, periodista y educador esmeraldeño dio declaraciones después de recibir dos disparos, que por una reacción favorable que adoptó casi sin percibirlo, solo impactaron su brazo derecho. “La intención era matarme”, ha dicho.
¿Por qué? Todos preguntan. Todos esperan respuestas. El anuncio hecho por las autoridades de que se iniciaron las investigaciones para dar con los responsables del atentado, es desesperanzador porque, como siempre, éstas no dan resultados. Muchos crímenes quedan en la impunidad.
Pero, entendamos a quien se ha pretendido asesinar. Al periodista de iniciativas y proyectos de avanzada que ha tenido el valor de ponerlos en marcha a pesar de las limitantes económicas y coyunturales. Al comunicador que lucha por sus ideas e ideales comunes. Al profesional que se toma la libertad para hablar. Al crítico. Al educador que marca sus territorios laborales con transparencia y honestidad. A quien, por pura convicción mantiene un espacio en la televisión y elabora una revista para analizar temas de actualidad que generen reflexión en los ciudadanos. Se pretendió liquidar al ser humano que solo está cumpliendo con su misión como periodista y educador.
Por eso, más allá de especulaciones, acusaciones y prejuicios, lo que ocurrió con Eduardo Vite, el jueves 25 de junio a las 19h00 en las calles de Esmeraldas cuando conducía su motocicleta, es un hecho condenable desde todo punto de vista.
Con valentía, Eduardo Vite Benítez, periodista y educador esmeraldeño dio declaraciones después de recibir dos disparos, que por una reacción favorable que adoptó casi sin percibirlo, solo impactaron su brazo derecho. “La intención era matarme”, ha dicho.
¿Por qué? Todos preguntan. Todos esperan respuestas. El anuncio hecho por las autoridades de que se iniciaron las investigaciones para dar con los responsables del atentado, es desesperanzador porque, como siempre, éstas no dan resultados. Muchos crímenes quedan en la impunidad.
Pero, entendamos a quien se ha pretendido asesinar. Al periodista de iniciativas y proyectos de avanzada que ha tenido el valor de ponerlos en marcha a pesar de las limitantes económicas y coyunturales. Al comunicador que lucha por sus ideas e ideales comunes. Al profesional que se toma la libertad para hablar. Al crítico. Al educador que marca sus territorios laborales con transparencia y honestidad. A quien, por pura convicción mantiene un espacio en la televisión y elabora una revista para analizar temas de actualidad que generen reflexión en los ciudadanos. Se pretendió liquidar al ser humano que solo está cumpliendo con su misión como periodista y educador.
Por eso, más allá de especulaciones, acusaciones y prejuicios, lo que ocurrió con Eduardo Vite, el jueves 25 de junio a las 19h00 en las calles de Esmeraldas cuando conducía su motocicleta, es un hecho condenable desde todo punto de vista.
miércoles, 20 de mayo de 2009
¡Qué bonito suena!….. Objetivos, veraz e imparciales
Tras las elecciones políticas generales, es común escuchar y leer a diario como los periodistas y medios de comunicación de nuestra provincia se esmeran por hacer creer a la gente que son Objetivos, veraces e imparciales. ¿Por qué será?
Se ha hecho una necesidad decirlo y más urgente demostrarlo.
Si nos hacemos varias preguntas, veremos que estamos limitados. ¿Qué motiva nuestro trabajo periodístico, las ideas o los conceptos? Desde el lugar donde desempeñamos nuestro oficio: instituciones o empresas, radios, canales de televisión o diarios, ¿intentamos, en el día a día, renovar nuestras acciones apegándolas más a la realidad actual de la era tecnológica, de la información y el conocimiento?
Periodismo es una profesión en permanente construcción, como lo es la sociedad. Hoy, como hemos leído frecuentemente, lo único permanente frente al futuro es el cambio y todos los días hay mucho que aprender de mucha gente.
Formamos parte de un mundo en desarrollo que nos exige rompimiento, cambio y novedad en el lenguaje y el modo de hacer las cosas. La forma de comunicarnos y los conceptos que poseíamos han cambiado completamente; la forma de acercarnos al público, es otra.
El desafío es aprender a aprender, escuchando más, legitimando nuestra voluntad de ser mejores para sí mismo y para los demás. Los caminos que nos trajeron hasta aquí no serán los mismos que nos podrán conducir de ahora en adelante.
La comunicación juega un papel determinante para dar respuesta y solución a los problemas de la sociedad, pero ¿cuán útil está siendo nuestro trabajo a la comunidad? Se debe buscar la participación de todos los actores, siempre tienen algo que decir.
La ética periodística no se limita a ser “objetivos, veraz e imparciales” como tanto propagan los medios de comunicación y varios periodistas que se quedaron inmóviles en los conceptos del siglo pasado, hoy entendemos como ética la integración del periodista en la comunidad, su acercamiento a los seres humanos más que al hecho en sí, con la convicción de ir a detectar y atender las necesidades colectivas. Es decir hacer un trabajo más honesto, humano y profesional.
El periodista del siglo XXI es un ser social, planificador, equilibrado, pluralista, creativo y ético, que responde a un público muy diferente al del siglo pasado. Un público que tiene múltiples necesidades informativas pero así mismo abundante información; con una mejor visión del mundo, que sabe discernir, que es cuestionador y que participa activamente en los espacios mediáticos y de comunicación, que cada vez se muestran más abiertos e incluyentes como es el caso del internet y las redes sociales.
Entonces, responder a las exigencias de la modernidad y hacer un trabajo honesto es el reto del profesional de la comunicación. Hacer que su labor diaria no se aleje de las urgencias y demandas de la gente común, de las mayorías. Pensar y actuar como un verdadero periodista social.
Se ha hecho una necesidad decirlo y más urgente demostrarlo.
Si nos hacemos varias preguntas, veremos que estamos limitados. ¿Qué motiva nuestro trabajo periodístico, las ideas o los conceptos? Desde el lugar donde desempeñamos nuestro oficio: instituciones o empresas, radios, canales de televisión o diarios, ¿intentamos, en el día a día, renovar nuestras acciones apegándolas más a la realidad actual de la era tecnológica, de la información y el conocimiento?
Periodismo es una profesión en permanente construcción, como lo es la sociedad. Hoy, como hemos leído frecuentemente, lo único permanente frente al futuro es el cambio y todos los días hay mucho que aprender de mucha gente.
Formamos parte de un mundo en desarrollo que nos exige rompimiento, cambio y novedad en el lenguaje y el modo de hacer las cosas. La forma de comunicarnos y los conceptos que poseíamos han cambiado completamente; la forma de acercarnos al público, es otra.
El desafío es aprender a aprender, escuchando más, legitimando nuestra voluntad de ser mejores para sí mismo y para los demás. Los caminos que nos trajeron hasta aquí no serán los mismos que nos podrán conducir de ahora en adelante.
La comunicación juega un papel determinante para dar respuesta y solución a los problemas de la sociedad, pero ¿cuán útil está siendo nuestro trabajo a la comunidad? Se debe buscar la participación de todos los actores, siempre tienen algo que decir.
La ética periodística no se limita a ser “objetivos, veraz e imparciales” como tanto propagan los medios de comunicación y varios periodistas que se quedaron inmóviles en los conceptos del siglo pasado, hoy entendemos como ética la integración del periodista en la comunidad, su acercamiento a los seres humanos más que al hecho en sí, con la convicción de ir a detectar y atender las necesidades colectivas. Es decir hacer un trabajo más honesto, humano y profesional.
El periodista del siglo XXI es un ser social, planificador, equilibrado, pluralista, creativo y ético, que responde a un público muy diferente al del siglo pasado. Un público que tiene múltiples necesidades informativas pero así mismo abundante información; con una mejor visión del mundo, que sabe discernir, que es cuestionador y que participa activamente en los espacios mediáticos y de comunicación, que cada vez se muestran más abiertos e incluyentes como es el caso del internet y las redes sociales.
Entonces, responder a las exigencias de la modernidad y hacer un trabajo honesto es el reto del profesional de la comunicación. Hacer que su labor diaria no se aleje de las urgencias y demandas de la gente común, de las mayorías. Pensar y actuar como un verdadero periodista social.
jueves, 7 de mayo de 2009
POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
La campaña de este año no solo nos dejará resultados electorales, sino también resultados mediáticos. En Esmeraldas, este corto periodo ha permitido al ciudadano ubicar a los medios de comunicación. El sitial que el público da a cada medio es en consideración al manejo periodístico que dio al tema político.
Es la percepción de la gente. Ayer un taxista me dijo que, para él, los principales actores en el reciente proceso electoral no habían sido los candidatos, sino los medios de comunicación y los periodistas.
Por la noche, en un programa de televisión local que abordó el tema de la Libertad de Expresión, en sus llamadas telefónicas los ciudadanos pidieron, reiteradamente, a los periodistas ejercer su profesión con responsabilidad y ética.
Críticas de la gente. De aquellas personas que opinan lejos de simpatías partidistas, solo como lectores, televidentes u oyentes que se muestran defensores de la Libertad de Expresión, pero ejercida con respeto, desde su sentido pluralista y constructivo.
Es con la autoevaluación diaria que puede el periodista mejorar su trabajo. Nadie nos va a callar, solo nosotros mismos.
Es la percepción de la gente. Ayer un taxista me dijo que, para él, los principales actores en el reciente proceso electoral no habían sido los candidatos, sino los medios de comunicación y los periodistas.
Por la noche, en un programa de televisión local que abordó el tema de la Libertad de Expresión, en sus llamadas telefónicas los ciudadanos pidieron, reiteradamente, a los periodistas ejercer su profesión con responsabilidad y ética.
Críticas de la gente. De aquellas personas que opinan lejos de simpatías partidistas, solo como lectores, televidentes u oyentes que se muestran defensores de la Libertad de Expresión, pero ejercida con respeto, desde su sentido pluralista y constructivo.
Es con la autoevaluación diaria que puede el periodista mejorar su trabajo. Nadie nos va a callar, solo nosotros mismos.
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